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Amar al segundo hijo como al primero. ¿Se puede?

11 Nov

“Hoy fuimos a registrar al chaparro y nos acompañaron mi mamá y hermana de testigos. Cuando nos subimos a la camioneta para ir de regreso a casa, mi hermana, que está por ser mamá por primera vez, me preguntó “y ya lo quieres tanto como a Regina? Fue inmediato que lo quisiste así?” Rápidamente mi respuesta fue “Si lo quiero igual, pero no fue inmediato, tardé como 3 minutos” hahaha.

Recuerdo cuando me embaracé, parte de mis preocupaciones, por lo que incluso llegué a llorar unas cuantas veces durante mi embarazo, fue eso, si lograría amar a mi segundo hijo como amo a la primera! Un día incluso lo puse en facebook, y sorpresivamente para mí, más de una de mis amigas mamás o amigos papás me contestaron que ellas se habían sentido igual que yo y que cuando naciera el bebé me enamoraría de él como de la primera. Me di cuenta que es un tema del que se habla poco pero que no era yo un bicho raro por tener ese miedo. Incluso alguien me enseñó un post que hablaba de eso, pero hoy quiero comentarles mi punto de vista. De hecho les comparto que en pleno trabajo de parto estuve platicando con mi doula al respecto, porque incluso entonces tenía mis dudas! A punto de recibir a mi bebé y yo con esa duda!!

Ahora les puedo decir mi versión al respecto. El segundo hijo sí te enseña que el corazón de una madre crece con cada uno, pero para mí, el segundo hijo me enseñó a amar más a la primera! y ahora los amo a los dos igual.”

Se ama igual al segundo hijo

 

Bueno, eso lo escribí en agosto del 2013, cuando nació mi segundo bebé. Ahora ese bebé tiene 2 años y puedo hablar desde otra perspectiva.

Justo hoy lo platiqué con dos grandes amigas en distintos momentos. Una tiene una nena y está embarazada del segundo, y la otra ya tiene uno de 5 y una nena de casi 6 meses, así que sus perspectivas son distintas… y a la vez coincidieron conmigo.

Yo puedo decir que sí, lloré y lloré cuando estaba por nacer mi segundo hijo, tenía mucho miedo de que no lo pudiera amar como a mi primera hija… incluso ya en trabajo de parto ese era mi mayor miedo. Pocas hablamos de eso, pero cuando lo pongo en la mesa, parece ser un factor común. Es curioso como muchas mujeres lo pensamos pero al sentirnos “mala madre” por tener ese pensamiento/miedo, no lo platicamos. Yo hoy quiero decirte que no te preocupes, de hecho es algo normal, es un miedo que con el primer hijo no lo vas a tener porque estás tan preocupada por que todo salga bien, por cómo será el parto, por cómo le vas a hacer para responsabilizarte de tu bebé… y tampoco tienes idea de lo grande que será el amor que sientas por ese bebé! Entonces no tienes parámetro para saber si sí o no serás capaz de sentirlo. Pero con el segundo ya es diferente… ya sabes que tu corazón es inmenso y que el amor de madre es impresionante, que cada día te sorprende más, que amas más a tu bebé que a la vida misma… y eso es lo que da miedo, que no seas capaz de lograrlo de nuevo. Pero te tengo una noticia! Ese segundo bebé no sólo logrará enamorarte en minutos, sino que te enseñará a amar más a tu primer hijo también (sí, ya sé, crees que eso no es posible!).  Además ese segundo bebé trae una conexión especial. No sé que es. Yo siempre pensé que era en mi caso (con mi mamá y mi hermano), porque era hombre… y a mi me pasa lo mismo con mi niño… pero tengo amigas cuyo primer hijo es varón y la segunda, niña, y sienten eso mismo, entonces he llegado a creer que esa conexión del segundo hijo es precisamente por ese regalo que te da: enseñarte a amar todavía más!

Desconozco cómo será el tercer hijo… yo creo que ya no me tocará descubrirlo, pero me han dicho que es maravilloso porque lo disfrutas más: sin tanto estrés de lo nuevo como con el primero o, con el segundo, que tratas de no hacer sentir alejado al primero.

Gracias por leer! Me encantará saber tus comentarios.

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Estoy más delgada

22 Mar

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Hace casi 2 semanas, una amiga muy querida, también doctora, me invitó a probar un producto nuevo en el mercado, que la tenía feliz por los cambios que notó en su cuerpo. La boda de su hermana está cercana así que se animó cuando otro amigo de ella le enseñó su “secreto”. Él bajó 24 kg en 4 meses (muchísimo! ) y ella no tenía nada que perder, sólo kilos.
Cuando la vi a ella, no lo pude creer, bajó sólo 2 kilos pero ya su panza estaba plana! Wow!
Así me convenció.  Vi el cambio! Y bueno, yo me animé a seguir sus pasos y el cambio se ve en las fotos! Además se animó mi marido… lo quieren ver?

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Qué tal! Estamos felices y por eso quise compartir el secreto con ustedes! Se llama Vivri.
Lo mejor? También lo pueden usar niños y embarazadas porque no tiene hormonas ni endulzantes artificiales!
Ok, sí,  me enamoré del producto… pero más me enamoré de mi reflejo en el espejo!
Gracias por leer!

Cómo preparar al primer hijo para la llegada del hermanito

18 Feb

Ya mi chiquitín cumplió 6 meses y hoy me encontré a una mamá que está por tener su segundo bebé por lo que me pidió consejo para preparar a su primera nena para recibir al hermanito y que el “golpe” sea menor.  Se me hizo buena idea compartirlo con ustedes también, y estará padrísimo si comentan sus propios tips para enriquecernos todos!

Primero que nada se me hace muy importante poder incluir al primogénito en todo lo que hacemos, desde lavar la ropa del bebé en camino hasta los baby shower.

Debemos también decirle a nuestros hijos la verdad acerca de los bebés: no viene un hermano en camino que va a jugar con ellos, es un bebé que llora, que necesita de su mamá, que duerme mucho (y hay que dejarlo dormir), que se baña en su tina, que no sabe caminar, que no sabe comer dulces ni comida de “niños grandes”, que hay que cargarlo…

Además no se ustedes, pero yo me he dado cuenta que los niños chiquitos (2 a 5 años) aman ayudar a sus papás, esto podemos usarlo en nuestro beneficio una vez que llegó el bebé. Se puede involucrar muy fácilmente al primero en el cuidado del segundo: “chiquita, me puedes traer un pañal para tu hermanito?”, “ayúdame por favor y avísame cuando lo oigas llorar y corre a decirle que aquí estás, que no necesita llorar”… cosas así que lo hagan sentir importante e incluido en el nuevo proceso.

Otra cosa que sirve es comprarles un muñeco, bebé, y enseñarles los cuidados que necesitará su hermanito, ponerle pañales (de tela es buena opción), cambiarles la ropa, “dormirlos”, etc. para que vayan sabiendo lo que viene en camino.

Una cosa que yo hice, que se que no todas podrán hacer por las diferentes maneras de parir y facilidades, pero que si pueden se los recomiendo, es que no pasen mucho tiempo en el hospital con el segundo bebé, el primer hijo está esperando su llegada en casa. Yo siempre he bañado a mi niña, incluso el día que me despertaron las contracciones, ese día había yo bañado a mi chiquita, a las 5 am nos fuimos al hospital mi marido y yo, a las 9.10 nació el bebé y regresamos a las 4 pm con nuestro nuevo bebé a “hacer familia” con la grande… y ese día a las 8 pm la bañé como todos los días! Le sirvió mucho esa continuidad de rutina, le dio seguridad.

Si estamos pensando en meter a nuestro grande a la escuela, es importante hacerlo ANTES de que llegue el hermanito, si no, sentirá que quien lo “quitó” de su casa, de su cercanía con su mamá, será el hermanito, y eso no es bueno para nadie, mucho menos para la armonía familiar.

Recuerdo que desde hace años, una amiga mía me dijo que la mayor recomendación de su madre había sido que el hermanito trajera consigo un regalo al hermano (o hermanos) mayor para que se sintieran importantes. La verdad es que yo pensé en todo tipo de cosas, iban desde carísimos regalos hasta una muñeca o bebé, pero en realidad jamás compré nada, de tanto planear no hice eso… y de regreso del hospital me acordé, así que paré en la farmacia y compramos un kiss de esos grandotes (mi nena AMA los chocolates) y se lo regalamos a nombre de su hermano. Con decir que 6 meses después se acuerda del chocolatote! Y siempre dice que su hermano se lo regaló! Punto a nuestro favor 😉

Y bueno, ya a la llegada del bebé es importante contestar a todas sus dudas de manera sencilla pero siempre amorosa, es obvio que si uno mismo tiene dudas, los niños más! Son curiosos por naturaleza. Yo se que no siempre es fácil, pero también hay que tener una especial paciencia en esta etapa de cambio. ¿Saben qué me movió muchísimo a mi? Un día que leí que para el primer hijo era un shock tan fuerte el ver llegar al hermanito como si tu pareja llegara y te dijera “Amor, ella es mi nuevo amor, las amo a las 2 por igual y de ahora en adelante vivirá con nosotros. Le tendrás que prestar todas tus cosas, porque son de las 2. Verás cómo la amo a ella también, cómo la beso y la abrazo, la chiqueo, etc.” Sentí tan feo de imaginarme que mi nena estaría pasando por eso… pero finalmente pues es un trago que todos los que tenemos hermanos menores pasamos. Esto no quiere decir que no podamos hacerlo más armonioso. Y el resultado, un amor de hermanos que crece día con día, no tiene igual!

Y bueno, de los mejores productos para facilitarte la vida, a mi manera de ver, es el fular rebozo koalín, que te deja tener libertad de movimiento con el grande mientras el pequeño está bien cuidado a tu lado! Lo super recomiendo!

Aquí mis hijos cuando el chiquito tenía menos de una semana:

Amor de hermanos

 

Gracias por leer, se aceptan sugerencias!

El papel del papá en el parto

18 Dic

Llevo más de 3 años en esto de la maternidad, de la preparación al parto, de los blogs de crianza, apego, lactancia, parto… y generalmente siempre se habla del rol de la madre, de la fuerza femenina, de la violencia obstétrica, etc. Pero en realidad pocas veces he leído del importantísimo papel del papá y por esto quiero dar mi punto de vista.

Cuando entré a mi carrera – no se si ya les había comentado esto – yo quería ser ginecóloga, era mi sueño! Tuve eso en mente hasta que me tocó ser quien recibiera al bebé. Fui pasante en una clínica del seguro (IMSS), estaba yo en 6to semestre (si mal no recuerdo) y estuve un mes de “preguardias” en un hospital donde me “enseñaron” en práctica a recibir bebés. Es la típica escena que uno ve hasta en películas, la mujer acostada, en silla ginecológica, la luz muy fuerte, el anestesiólogo, ginecólogo, pediatra, enfermera (o en defecto de todo ello, los internos y pasantes en caso de hospitales de gobierno), pero más importante: la mamá sola!! Y bueno, qué decir que cuando nace el bebé, se lo lleva el pediatra, le hacen todo lo que le “tienen” que hacer, se lo enseñan a la mamá y lo dejan en cunero, solito.

¿Qué hizo esto en mi vida? Me quitó todas las ganas de ser ginecóloga. Algo se rompió en mi, no supe qué, hasta después, ya que me tocó ser la mamá entendí que el quitarle a una mamá a su bebé es algo que no va conmigo, y ver a una mamá sola parir a un bebé (entiéndase sola= sin su pareja) tampoco!

Me parece importante destacar aquí que el papel del papá debe ser de pilar, de estar, de apoyo incondicional, entregado, compañero y amor para su pareja cuando éstos, a su vez, están recibiendo a su bebé, JUNTOS ya que juntos lo procrearon, juntos deben recibirlo. El papá otorga fuerza, paz, compañía a la madre. Le da confianza a ella y a él le regala lo más preciado: admiración por su pareja de su capacidad de dar vida. Nunca volverá a ver a esa mujer igual. Habrá una admiración por ella que es única. Que yo considero que se ha perdido y debe fortalecerse. Si un hombre no ve a su mujer parir, se pierde de esa admiración por ella que el día de mañana les dará fuerza para lo que les traerá la vida, para mantenerse juntos, criar a sus hijos y amarse más, por ellos, por su familia, por su pareja, por su unidad.

Papá en el parto

Papá en el parto

En la sociedad que vivimos, machista, falta que el hombre valore a la mujer. Creo que si todos los hombres vieran a sus bebés nacer y reconocieran la valentía de su mujer al parir (sin importar si es parto o cesárea), serían muy diferentes las relaciones de pareja, habría más amor entre ellos. Al parir estando tu pareja contigo se crea una complicidad que no se puede romper tan fácil.

Como ya les comenté, la semana pasada mi hermana se convirtió en mamá. Deberían de ver a su marido después del parto, la ve diferente, con admiración y con respeto que sólo esa experiencia le podría haber dado. No quiero decir que no la admirara ni amara antes, pero maduró, esa mirada es diferente, hay más complicidad, entrega y respeto mutuo.

¡Para mamá es necesario tener a ese pilar suyo en la vida, para papá es necesario verse nacer padre, convertirse en padre de esa criatura, verla a ella convertirse en mamá y saberse parte de ese proceso de convertirse en familia! (sin importar si es el primero, segundo, tercer bebé)

Papás: no se pierdan esa experiencia.

Mamás: déjense acompañar.

¿Qué opinan?

Gracias por leer

Déjame parir!

21 Ago

Hace ya mucho tiempo que no me doy un espacio para poder escribir… entre ser doctora, madre, esposa, empresaria… hay veces que es difícil poder ser y tener un espacio propio. Pero ahora aquí estoy porque creo que es importante compartir esta nueva experiencia en mi vida.

Hace poco más de 48 horas me convertí en mamá por segunda vez!!! Recibimos en la familia un hermoso niño y de ésto se trata mi relato hoy… de éste parto y el anterior…

Cuando me enteré que estaba embarazada por primera vez, recuerdo que mi primer pensamiento fue “quiero parto en agua” y no descansé hasta que encontré un médico con el cual vibrara yo, que supiera entender lo que yo quería y así conocí a José Luis y todo su maravilloso equipo. Ese embarazo fue muy diferente al segundo. Durante ese embarazo no trabajaba, le dedicaba mucho tiempo a leer cosas relacionadas con parto, crianza con apego, lactancia, yoga para embarazadas, curso psicoprofiláctico, etc… Éste embarazo fue tan diferente: trabajé hasta que me dieron mi incapacidad (42 días antes de la fecha probable de parto), no hice yoga para embarazadas, no tomé el curso psicoprofiláctico, no me di tiempo casi de nada porque no tenía ese tiempo!

Mi primer parto lo planeé cuidadosamente, quería que fuera en agua, en mi casa, con velas, flores, pan de plátano recién hecho, música especial… total, no dejé una sola cosa al “ahí se va!”… y dicen que si quieres hacer reír a Dios, le cuentes tus planes… no fue como yo quería… después de un trabajo de parto en la tina, hubo algunas cuestiones que me obligaron a salirme de la tina y posteriormente a irme al hospital para que me pudieran bloquear y ayudarme a sacar a mi nena. Recuerdo que cuando terminó mi parto le dije a mi doula “Moni, no lo logré” con lágrimas en los ojos. Me sentí muy triste de no poder realizar mi sueño de traer a mi nena al mundo en un parto dócil, en agua, con el menor sufrimiento de transición para ella.

Recuerdo que me preguntaba mucho porqué no había podido dejar a mi cuerpo parir como se debe, qué había bloqueado mi sabiduría interna de mujer, qué había hecho que mi miedo fuera más fuerte que mi voluntad. Culpé mi a mi entrenamiento de doctora, culpé a mi sociedad, el que mi mamá no hubiera podido parir y todos hubiéramos tenido que ser cesárea, culpé a mi útero por no contraerse apropiadamente… hasta que me di cuenta de que era miedo. No me dejé parir por miedo. Miedo a romper muchos esquemas que estaban incrustados en mi mente, miedo al dolor, a que por mi terquedad de querer un parto en agua no estuviera yo viendo los riesgos que ésto implicaba para mi y mi bebé… tantas cosas!

Ésta vez decidí trabajar sólo en eso. En mis creencias limitantes, y ésto es lo que pasó:

Fui el jueves de la semana pasada a mi chequeo de la frecuencia cardiaca fetal, acababa de ir al ultrasonido para revisar que la placenta y líquido amniótico estuvieran bien, donde me enteré que estaban de maravilla! Eso me tranquilizó y me resigné a seguir con mi panzota un poco más de tiempo. Mi gine me preguntó que cuándo nacería el bebé y yo, que siempre supe la respuesta, le dije “el sábado” (sin especificar qué sábado, pero muy segura que sería sábado!). Me sorprendí a mi misma de mi seguridad en la respuesta! Ahí dije “debo dejar a mi cuerpo ejercer su propia sabiduría, así que si me dice que será en sábado, así será y tengo que confiar en eso”.

El viernes fue un día normal, comida en casa de mi mamá, rica plática con la familia, nos regresamos a la casa finalmente a la rutina de siempre, darle de cenar a la nena, bañarla y acostarla. Mis contracciones de Braxton Hicks habían estado como siempre, así que yo estaba tranquila. A las 3:20 am me despertó una contracción más fuerte de lo normal. Desperté a mi marido y decidimos esperar un par de contracciones más. Me preguntó mi marido si ya era hora. Yo estaba asustada porque no me sentía preparada como la primera vez! Pero una vez más decidí dejar que mi cuerpo respondiera y sólo dije “Si te dijera que no, estaría en negación” así que nos preparamos ya para irnos al hospital. Llegamos y todo estaba listo, el equipo médico, con lo que me sentí tranquila. Por como me sentí me dijeron que ya era hora de meterme a la tina, si así quería yo (eran las 5 am), así que decidí que sí. Las contracciones disminuyeron un poco, pero fueron acrecentándose haciéndome incluso pedir un par de veces que ya me hicieran cesárea! no quería más dolor! jajaja Gracias a Dios no me hicieron caso! Mi marido no me vio lo suficientemente convencida y sabía que me arrepentiría después si en ese momento cedía. Estuve viendo el reloj cada ratito, lo cual hacía que el tiempo pasara más lento. Quería yo controlar las cosas, le preguntaba a todos que si no sabían como cuánto faltaba y la respuesta era “lo necesario!” , así que entendí que debía dejar de controlar todo. Cada contracción, mi doula me decía “abre, deja fluir”, así que lo único en mi mente era visualizar cómo debía abrir para dejar fluir. Eso me ayudó muchísimo! Dejarle el control a mi cuerpo. Cuando me revisaron por primera vez (y única), mi dilatación era de 8-9 (ya casi!! el objetivo es 10!!) y me di cuenta de que debía dejarme parir a mi misma, ya no ver el reloj, ya no intentar controlar, sólo visualizar la sabiduría de mi cuerpo… es difícil hacerlo aunque ya hayas tomado la decisión, hay que romper muchos esquemas…No volví a preocuparme (ni me acordé) por el impedimento de parir a mi niña por el dolor de mi útero de la vez pasada, no volví a considerar bloqueo ni cesárea ni nada, sólo dejar fluir, dejarme parir!

Puedo concluir que a partir de ese momento el tiempo pasó rápido, empezaron las contracciones más efectivas y por fin apareció mi muchachote, un hermoso niño de 4.3 kilos, cabezón, que a los 2 minutos ya estaba comiendo mientras nos manteníamos unidos por el cordón umbilical todavía, hasta que éste dejó de latir. Cuando llegó el momento de cortar el cordón, su papá lo hizo y yo estaba muy consciente de que ese sería el último momento en el que estaríamos así de unidos, por un lazo por el que lo mantuve con vida los últimos meses… Agradecí muchísimo esa oportunidad de verle a los ojos y decirle “TE AMO” mientras nos separaban. Algo que no pude hacer la vez pasada y si hubiera sido cesárea, menos hubiera podido!!!

pablo

A las pocas horas de haber parido, tomé un baño y preparamos a nuestro niño para regresar a casa con la princesa y estar en familia.

Al principio me sentía molida, como si me hubieran atropellado! Dormí muy poco, pero de todos modos me sentía bien. Ya incluso hoy, 48 horas posteriores al parto, me siento al 95%! Todavía tengo entuertos, pero ya muy pocos, ya bajó la leche y me siento más feliz que nunca de haber podido realizar la hazaña de parir, sin anestesia, sin prejuicios, sin miedos, sin limitantes mías ni de nadie!

Segundo bebé con problemas de cadera?

1 Jul

Hola! Hace mucho que no escribo, he estado como loca con todo en la casa, el trabajo, mi nena, el embarazo… Pero como ya empezó mi incapacidad, aquí ando de nuevo!

El otro día llevamos a la nena a su control de su cadera, ya desde hace un año nos la habían dado de alta, pero de todos modos es necesario seguir en observación anual unos años más… además de la cadera le revisaron sus pies (yo tenía el temor de que tuviera pie plano, pero no!!) y el doctor no perdió oportunidad para recordarme que este nuevo bebé que viene en camino también debe ser revisado a la brevedad, así que cuando nazca y estemos un poco más acoplados, será hora de llevarlo a sacar su radiografía y valorar si tiene o no su caderita luxada.

Lo he pensado muchas veces, tiene 25% de probabilidad de presentarla, pero la verdad ahorita ya con la experiencia que tengo de lo que se trata, viendo lo bien que le fue a mi nena y lo acoplados que estuvimos los dos papás y demás familiares en llevar a cabo su tratamiento como se debía, no me da el más mínimo temor de empezar a usar el arnés otra vez. De hecho hasta lo guardé por lo mismo!

Pero bueno, sea o no que tenga la luxación y displasia, voy a aprovechar para tomar videos de cómo poner el arnés, bañar al bebé, cargarlo, etc… todas las dudas que han salido a lo largo del tiempo que tiene mi blog, y que he visto que son muy frecuentes, quiero ayudar a más y más papás que se encuentran en la situación que yo ya viví. Es importante que ante esta cuestión estemos tranquilos y podamos ayudar a nuestros hijos lo mejor posible.

Por lo pronto, les agradezco mucho su lectura y les mando un gran beso!

Mamá primeriza embarazada!

31 Ene

Hola a todos!

Hace ya mucho tiempo que no le dedico tiempo a mi blog y vaya que lo extraño! Creo que esta vez lo amerita mucho porque quiero contarles que viene nuestro segundo bebé en camino!! Uf, qué ilusión, qué recuerdos de aquel primer embarazo, qué malestar! jajajaja. He perdido 5 kilos en 20 días de tanta náusea, me siento trapo y soy la más feliz porque tiene una hermosa razón de ser, la más hermosa!

Mi nena ha estado muy chipil, sabe perfecto lo que está pasando, incluso antes que yo! No quiere soltarme ni para ir al baño, me le desaparezco 2 segundos de su vista y bueno, pareciera que la están despellejando viva! Se que es normal y no me queda más que abrazarla y apapacharla para que el cambio que está por vivir en unos pocos meses no sea tan doloroso. El centro de atención se divide en 2! y pues no está acostumbrada.

Hay muchos planes en mi vida en este momento, sigo trabajando en la escuela, iniciaré mi consultorio de medicina general el mes que viene, estamos iniciando negocio familiar… y creciendo la familia! Este 2013 viene con todo!

Ustedes cómo están?

Gracias por leer.

Amo mi cuerpo, muchas gracias!

9 Oct

Hace unos años no me hubiera sido posible pensar esa frase… mucho menos escribirla y sentirla!

No soy el tipo de persona que desde siempre haya estado conforme ni contenta con mi cuerpo. Más bien siempre renegué por algo, ya fuera mi estatura, mi peso, mis huesos grandes, mi pelo chino… lo que fuera, siempre algo me tenía inconforme.

Pasé por muchas etapas, hice muchas cosas, hasta que llegué a donde estoy. Feliz conmigo misma.

Fue una lucha de mucho tiempo hasta que aprendí que lo que tengo es maravilloso! Que es inmensamente amado por un gran hombre y que es capaz de dar todo el amor del que un ser es capaz y es también capaz de transformar amor en vida!!

No les parece grandioso? Transformar amor en vida… Qué fácil es decirlo! Pero realmente se tiene conciencia de lo que implica? No. Yo se que no. He visto que no. Poca es la gente que tiene la información para saber todos los procesos que se llevan a cabo para transformar dos células independientes en un ser humano.

Me enamoré de mi cuerpo y su capacidad de entrega, de participación al 100% en un proyecto de vida, de dar vida y continuar dándola a través de la lactancia.

Cada vez que alimento a mi bebé, cada beso que le doy, cada abrazo… cada carcajada suya que escucho, cada beso que recibo, cada gesto que observo… nada sería posible sin mi cuerpo, al que amo, al que le agradezco su entrega de convertir lo mejor que yo le doy en algo todavía mejor para mi bebé… Bebo agua y mi bebé recibe la mejor leche, el mejor alimento, todo mi amor… Y ha sido así desde hace ya más de un año, la entrega de mi cuerpo, de mi amor a través de mi cuerpo.

Esa es la razón de mi amor por mi cuerpo. Es grandioso… es maravilloso! Cada día me asombra más, cada día agradezco más… cada día se entrega con más amor a su papel: amar en toda la extensión de la palabra!!

Gracias por leer

Si el universo se expande…

2 Sep

Alguna vez han escuchado que “el universo se expande con cada idea”? La base de ésto es que se dice que cada idea genera otra idea y esa a su vez otra más y así seguimos incontables ideas y por de ésta manera es que el universo se expande…

Yo sí lo creo así, pero hay otra cosa que creo más todavía, porque lo vivo y lo entiendo desde mi realidad hoy: si el universo se expande con cada idea, mi amor de madre se expande con cada mirada, cada caricia, cada recuerdo y cada vivencia al lado de mi bebé!

Es una idea que no me cabía en la cabeza hace poco más de 6 meses. No me imaginaba cómo sería mi vida con mi bebé y ahora no puedo imaginar mi vida sin ella. Es algo que sólo aquellas personas que son mamás pueden entender (o papás!) y que agradezco inmensamente poder captar, no con la mente, sin con el corazón!

Cada día que me voy a dormir siento que mañana no podré querer más a mi familia, mi bebé y mi marido, pero cada día despierto más enamorada de mi vida y lo que he construido al lado de un ser tan maravilloso, que ha resultado en una familia que me tiene loca de amor.

El embarazo fue mágico, con sus cosas buenas, sus incomodidades, sus maravillas… pero tener a mi bebé en brazos, alimentarla del mismo cuerpo que le dio vida, no tiene igual! Viva la lactancia!

Si, lo se… hoy me puse romántica!

Gracias por leer!

Prevenir las estrías del embarazo

30 Ago

 

 

Les quiero compartir un tip maravilloso contra las estrías! Este tip se lo dieron a mi mamá cuando estaba embarazada de mi y después de 4 embarazos no tiene una sola estría!

Yo pensé que no me funcionaría puesto que mi piel no es como la de mi mamá, pero me equivoqué! Para mi suerte funcionó!

Aquí les paso la receta:

  • Vaselina (petrolato)
  • Glicerina 100% pura
  • Alcohol 70 grados.

Hay que mezclar el alcohol con la glicerina previamente en partes iguales y apartarla en un pomito.

Para aplicar:

Primero que nada, después de bañarse, secar muy bien y untar una capa con bastante vaselina, después aplicar la mezcla de glicerina con alcohol y esperar a que seque. Queda uno muy grasosa y por esto hay que proteger la ropa poniéndose primero una camiseta interior (yo usé de las de hombre, sin mangas) y posteriormente toda la ropa (sostén incluido en el “después de la camiseta”). El área en la que se aplica va desde la línea arriba del busto hasta las caderas.

Ceeerooo sexy, lo se, pero después se agradece el esfuerzo! Vale 100% la pena! Son 6 meses (iniciamos a ponernos la mezcla al 3er mes) contra todo el resto del tiempo de vientre libre de estrías!

Alguien tiene otro remedio? Este es bueno, bonito y barato! Las cremas de dermatólogo me costaban 800 pesos (75 dólares) al mes, el total de vaselina, glicerina y alcohol en tooodo el embarazo fue de 200 pesos (15 dólares).

A poco no les gustó mi tip?

No se arrepentirán!

Gracias por leer

Pd. Las fotos soy yo un par de días antes de que naciera mi bebé, la cual nació a las 41 semanas, pesó 4200 gr y yo no tuve ni una estría!

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