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Polvo de hadas para volar

29 May

Estoy consciente de que como papás debemos de fomentar la imaginación de nuestros hijos, les dura poco tiempo y es un regalo maravilloso de los niños.
La semana pasada se le cayó su 6to diente a mi enana, y la hadita de los dientes le trajo su billete. Despertó 2 días después diciendo que había soñado que volaba. Yo en mis ganas de impulsarla a que sepa que puede lograr lo que quiere, le dije que debería de inventar algo con lo que pueda volar, que tal vez de más grande lo pueda hacer. Me contestó que no, que lo quería ahorita y que si por favor yo le enseñaba… hasta aquí todo normal… pero en eso me dije “no le cortes su imaginación” y le dije que necesitaba muchas ganas y polvo de hadas. Inmediatamente me contestó que lo fuéramos a comprar, pero pues obvio le dije que ese no lo vendían. Puso cara triste y me dijo: -“entonces cómo le vamos a hacer mamá?”
-“A lo mejor podemos lograr que nos traigan ellas amor” – le contesté.

Se me ocurrió decirle que les escribiera una cartita (está aprendiendo a escribir) y les puso “haditas lindas, por favor me pueden dejar polvo de hadas para volar. Gracias” (el gracias lo escribí yo) y le quedó así:
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La amé! Después se nos ocurrió que plantaríamos esa nota en una maceta con semillas de alguna flor y que tal vez, el polen de esas flores serán “polvo de hadas para volar”… eso en mi ocurrencia de que se le olvide el tema de aquí a que salgan las flores!

Ya les contaré qué pasó. Por lo pronto, a disfrutar de la inocencia y la imaginación de los niños! Son lo máximo.

Te felicito por dejar a tu marido ser papá

15 Dic

Ser papá

Hace unos días salimos a comer, mi marido, los 2 niños y yo.
Me declaro culpable de que salimos a la hora de la siesta del pequeño, hay veces que el día se va tan rápido que no alcanzo a darme cuenta si ya pasó o no la hora de su siesta, si voy a alcanzar a regresar a casa para que descanse como se merece. Estoy segura que no soy la única mamá en esta circunstancia, con el estilo de vida tan movido que tenemos hoy en día, es difícil ser “payaso de varias pistas” (como dice mi mamá).

Entonces, bueno, estábamos por ordenar la comida y mi niño se puso loco. Sí, así como si lo estuviéramos metiendo en aceite hirviendo. ¿Sabes de lo que estoy hablando? Bueno, claro que me paré, agarré a mi niño y intenté calmarlo, pero no pude. En eso se paró mi marido, agarró a mi hijo en brazos y se salió del restaurante. Poco menos de 2 minutos después entraron de nuevo al restaurante, ya con mi hijo calmado. Lo dejó en mis brazos y poco tiempo después ya estaba dormido. Se levanta mi marido de la mesa y se acerca una señora de otra mesa, a la cual yo jamás había visto y me dice “te felicito porque permitiste que tu marido hiciera su trabajo de papá, yo no lo permití en su momento y ahora estoy pagando las consecuencias”.

Honestamente me sacó de onda el comentario. Como cualquier elogio, se sintió bonito, pero poco tiempo después me puse a darle vueltas en la mente. Les comparto que a mi me ha costado trabajo “soltar” el control, entender que a veces hay discrepancia entre mi marido y yo en cómo queremos educar. Tenemos muy claros los puntos importantes: SIN violencia, hacerles saber a nuestros hijos cuánto los amamos (SIEMPRE), respeto y cariño, etc… pero a veces yo soy más “barco” o a veces soy más dura, es dependiendo de cómo estoy en ese momento, qué hizo mi hij@, etc. Pero el asunto es que no siempre me ha sido fácil jugar el papel de mamá y dejar de tratar de controlarlo todo. Sin embargo, he aprendido (o al menos eso creo) que si tengo la suerte de que mi marido quiere jugar el papel que le corresponde, de ser papá, debo dejarlo ser.

Tengo 4 años de experiencia trabajando en un colegio donde hay niños desde 2 años y algunos meses, hasta 19 años de edad. Esto me ha dado muchas herramientas, he conocido muchos casos, muchos niños/adolescentes, que me han dejado aprendizajes para yo poder ser mejor o al menos saber hacia dónde caminar. Y aquí les puedo compartir que los hijos necesitan límites!! Si, lo hemos leído muchas veces, y a veces nos cuesta mucho trabajo, pero es verdad. Un hijo al que le ponemos límites será un adulto más libre. Suena raro pero sí lo es. Se nota quienes son los hijos de papás que están presentes, que ponen límites. Son personas más seguras de sí mismas, del amor de sus padres, de la capacidad que tienen de crear cosas, de lograr sus sueños.

Por todo esto, me gustó saber que estoy dejando a mi marido ser papá y yo estoy siendo mamá. Mis hijos tienen límites, amorosos, y considero que les estamos ayudando a tejer sus alas.

Gracias por leer, me encantaría conocer tus experiencias!!

Amar al segundo hijo como al primero. ¿Se puede?

11 Nov

“Hoy fuimos a registrar al chaparro y nos acompañaron mi mamá y hermana de testigos. Cuando nos subimos a la camioneta para ir de regreso a casa, mi hermana, que está por ser mamá por primera vez, me preguntó “y ya lo quieres tanto como a Regina? Fue inmediato que lo quisiste así?” Rápidamente mi respuesta fue “Si lo quiero igual, pero no fue inmediato, tardé como 3 minutos” hahaha.

Recuerdo cuando me embaracé, parte de mis preocupaciones, por lo que incluso llegué a llorar unas cuantas veces durante mi embarazo, fue eso, si lograría amar a mi segundo hijo como amo a la primera! Un día incluso lo puse en facebook, y sorpresivamente para mí, más de una de mis amigas mamás o amigos papás me contestaron que ellas se habían sentido igual que yo y que cuando naciera el bebé me enamoraría de él como de la primera. Me di cuenta que es un tema del que se habla poco pero que no era yo un bicho raro por tener ese miedo. Incluso alguien me enseñó un post que hablaba de eso, pero hoy quiero comentarles mi punto de vista. De hecho les comparto que en pleno trabajo de parto estuve platicando con mi doula al respecto, porque incluso entonces tenía mis dudas! A punto de recibir a mi bebé y yo con esa duda!!

Ahora les puedo decir mi versión al respecto. El segundo hijo sí te enseña que el corazón de una madre crece con cada uno, pero para mí, el segundo hijo me enseñó a amar más a la primera! y ahora los amo a los dos igual.”

Se ama igual al segundo hijo

 

Bueno, eso lo escribí en agosto del 2013, cuando nació mi segundo bebé. Ahora ese bebé tiene 2 años y puedo hablar desde otra perspectiva.

Justo hoy lo platiqué con dos grandes amigas en distintos momentos. Una tiene una nena y está embarazada del segundo, y la otra ya tiene uno de 5 y una nena de casi 6 meses, así que sus perspectivas son distintas… y a la vez coincidieron conmigo.

Yo puedo decir que sí, lloré y lloré cuando estaba por nacer mi segundo hijo, tenía mucho miedo de que no lo pudiera amar como a mi primera hija… incluso ya en trabajo de parto ese era mi mayor miedo. Pocas hablamos de eso, pero cuando lo pongo en la mesa, parece ser un factor común. Es curioso como muchas mujeres lo pensamos pero al sentirnos “mala madre” por tener ese pensamiento/miedo, no lo platicamos. Yo hoy quiero decirte que no te preocupes, de hecho es algo normal, es un miedo que con el primer hijo no lo vas a tener porque estás tan preocupada por que todo salga bien, por cómo será el parto, por cómo le vas a hacer para responsabilizarte de tu bebé… y tampoco tienes idea de lo grande que será el amor que sientas por ese bebé! Entonces no tienes parámetro para saber si sí o no serás capaz de sentirlo. Pero con el segundo ya es diferente… ya sabes que tu corazón es inmenso y que el amor de madre es impresionante, que cada día te sorprende más, que amas más a tu bebé que a la vida misma… y eso es lo que da miedo, que no seas capaz de lograrlo de nuevo. Pero te tengo una noticia! Ese segundo bebé no sólo logrará enamorarte en minutos, sino que te enseñará a amar más a tu primer hijo también (sí, ya sé, crees que eso no es posible!).  Además ese segundo bebé trae una conexión especial. No sé que es. Yo siempre pensé que era en mi caso (con mi mamá y mi hermano), porque era hombre… y a mi me pasa lo mismo con mi niño… pero tengo amigas cuyo primer hijo es varón y la segunda, niña, y sienten eso mismo, entonces he llegado a creer que esa conexión del segundo hijo es precisamente por ese regalo que te da: enseñarte a amar todavía más!

Desconozco cómo será el tercer hijo… yo creo que ya no me tocará descubrirlo, pero me han dicho que es maravilloso porque lo disfrutas más: sin tanto estrés de lo nuevo como con el primero o, con el segundo, que tratas de no hacer sentir alejado al primero.

Gracias por leer! Me encantará saber tus comentarios.

Los 3 años de mi niña

26 Feb

¡El día de hoy mi niña cumple 3 años! Así que también yo cumplo años de mamá! Me siento muy feliz y honrada de que me haya elegido como su madre (sí, así lo creo), y estoy más enamorada de ella cada día (¡¡¡es posible!!!)

Aprovechamos el fin de semana para festejarla, hicimos una fiesta (junto con el bautizo de su hermano) con tema de Minni Mouse… aquí les enseño lo que hicimos!

Una torre de cupcakes decoradas con betún blanco y M&M’s que nos ayudó a hacer mi nena (nótese bañada en azúcar glass) -¡gracias Tania por tu ayuda! – unos centros de mesa inspirados en Pinterest (aquí), la piñata de Minni (esa no la hice yo), y unas orejas con moño rojo y puntos blancos que repartimos a las niñas y sin moño a los niños.

Es la primera fiesta infantil que festejamos, en realidad de 1 y 2 años fue algo pequeño en la casa, pero espero que esta no se le olvide! Y me gustó tanto que hasta ya pensé cómo haré la de 4 años! jajaja

Me siento feliz por estos 3 años con mi niña, quien me ha enseñado tanto de la vida, del amor, la entrega, la felicidad, los límites, los retos, la incondicionalidad… me impresiona lo rápido que crece y aprende, me encanta verla descubrir la luna todas las noches, agradecerle a Dios por tan bonito amanecer… me veo reflejada en su cara de ¡wow! cuando descubre un árbol lleno de flores y me dice “¡mamá mira!” porque no quiere que me pierda yo de una maravilla tan enorme y hermosa.

Mi más profunda admiración también a su entrega como hermana, cariñosa, preocupada siempre que su hermano llora, sabe distinguir si está llorando por hambre, sueño, le duele algo o hay que cambiarle el pañal.

Tiene una sensibilidad altísima al sufrimiento de los demás, le preocupa ver a la gente sufrir.

Ama el baile, brincar, reír… es sibarita como pocas (incluso pide “más” cuando le ofreces quesos fuertes como Roquefort!).

Gracias Regina por ser mi niña, mi compañerita, mi maestra, mi discípula, mi corazón con patas, mi alegría, mi ejemplo, mi energía. Te amo reina mía!

Gracias a mi hombre que la creó conmigo en amor.

Gracias a mi niño que me enseñó esa nueva faceta de hermana en Regina y me enseñó a amarla aún más!

La preparación de la fiesta

Feliz la cumpleañera con su pastel

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Los centros de mesa en su lugar

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Piñata

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El chaparro dormido en su koalin

Además organicé unas dinámicas para distraer a los niños: decoración de galletas con betún de colores, pintar el piso con gises de colores… y las demás ideas se las comento a ustedes pero no las hice: pintar con crayolas y usar diamantina (brillantina) y colgar unas donitas de un listón para que los niños las “atraparan” con la boca sin usar las manos y quien se comiera la suya primero, ganaba (me faltó tiempo).

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Decoración de galletas con betún de colores

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Pintando con gises en el piso

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Y no podía faltar el abuelo con el rebozo bien puesto!

Gracias a Dios. Soy feliz!

Cómo preparar al primer hijo para la llegada del hermanito

18 Feb

Ya mi chiquitín cumplió 6 meses y hoy me encontré a una mamá que está por tener su segundo bebé por lo que me pidió consejo para preparar a su primera nena para recibir al hermanito y que el “golpe” sea menor.  Se me hizo buena idea compartirlo con ustedes también, y estará padrísimo si comentan sus propios tips para enriquecernos todos!

Primero que nada se me hace muy importante poder incluir al primogénito en todo lo que hacemos, desde lavar la ropa del bebé en camino hasta los baby shower.

Debemos también decirle a nuestros hijos la verdad acerca de los bebés: no viene un hermano en camino que va a jugar con ellos, es un bebé que llora, que necesita de su mamá, que duerme mucho (y hay que dejarlo dormir), que se baña en su tina, que no sabe caminar, que no sabe comer dulces ni comida de “niños grandes”, que hay que cargarlo…

Además no se ustedes, pero yo me he dado cuenta que los niños chiquitos (2 a 5 años) aman ayudar a sus papás, esto podemos usarlo en nuestro beneficio una vez que llegó el bebé. Se puede involucrar muy fácilmente al primero en el cuidado del segundo: “chiquita, me puedes traer un pañal para tu hermanito?”, “ayúdame por favor y avísame cuando lo oigas llorar y corre a decirle que aquí estás, que no necesita llorar”… cosas así que lo hagan sentir importante e incluido en el nuevo proceso.

Otra cosa que sirve es comprarles un muñeco, bebé, y enseñarles los cuidados que necesitará su hermanito, ponerle pañales (de tela es buena opción), cambiarles la ropa, “dormirlos”, etc. para que vayan sabiendo lo que viene en camino.

Una cosa que yo hice, que se que no todas podrán hacer por las diferentes maneras de parir y facilidades, pero que si pueden se los recomiendo, es que no pasen mucho tiempo en el hospital con el segundo bebé, el primer hijo está esperando su llegada en casa. Yo siempre he bañado a mi niña, incluso el día que me despertaron las contracciones, ese día había yo bañado a mi chiquita, a las 5 am nos fuimos al hospital mi marido y yo, a las 9.10 nació el bebé y regresamos a las 4 pm con nuestro nuevo bebé a “hacer familia” con la grande… y ese día a las 8 pm la bañé como todos los días! Le sirvió mucho esa continuidad de rutina, le dio seguridad.

Si estamos pensando en meter a nuestro grande a la escuela, es importante hacerlo ANTES de que llegue el hermanito, si no, sentirá que quien lo “quitó” de su casa, de su cercanía con su mamá, será el hermanito, y eso no es bueno para nadie, mucho menos para la armonía familiar.

Recuerdo que desde hace años, una amiga mía me dijo que la mayor recomendación de su madre había sido que el hermanito trajera consigo un regalo al hermano (o hermanos) mayor para que se sintieran importantes. La verdad es que yo pensé en todo tipo de cosas, iban desde carísimos regalos hasta una muñeca o bebé, pero en realidad jamás compré nada, de tanto planear no hice eso… y de regreso del hospital me acordé, así que paré en la farmacia y compramos un kiss de esos grandotes (mi nena AMA los chocolates) y se lo regalamos a nombre de su hermano. Con decir que 6 meses después se acuerda del chocolatote! Y siempre dice que su hermano se lo regaló! Punto a nuestro favor 😉

Y bueno, ya a la llegada del bebé es importante contestar a todas sus dudas de manera sencilla pero siempre amorosa, es obvio que si uno mismo tiene dudas, los niños más! Son curiosos por naturaleza. Yo se que no siempre es fácil, pero también hay que tener una especial paciencia en esta etapa de cambio. ¿Saben qué me movió muchísimo a mi? Un día que leí que para el primer hijo era un shock tan fuerte el ver llegar al hermanito como si tu pareja llegara y te dijera “Amor, ella es mi nuevo amor, las amo a las 2 por igual y de ahora en adelante vivirá con nosotros. Le tendrás que prestar todas tus cosas, porque son de las 2. Verás cómo la amo a ella también, cómo la beso y la abrazo, la chiqueo, etc.” Sentí tan feo de imaginarme que mi nena estaría pasando por eso… pero finalmente pues es un trago que todos los que tenemos hermanos menores pasamos. Esto no quiere decir que no podamos hacerlo más armonioso. Y el resultado, un amor de hermanos que crece día con día, no tiene igual!

Y bueno, de los mejores productos para facilitarte la vida, a mi manera de ver, es el fular rebozo koalín, que te deja tener libertad de movimiento con el grande mientras el pequeño está bien cuidado a tu lado! Lo super recomiendo!

Aquí mis hijos cuando el chiquito tenía menos de una semana:

Amor de hermanos

 

Gracias por leer, se aceptan sugerencias!

Aplica el principio de la máscara de oxígeno de los aviones: este 14 de febrero haz una cita contigo misma!

11 Feb

Hola! Les cuento que hoy les tengo una invitada muy especial… en un artículo muy interesante e importante que les quiero compartir.. aquí les va! Se vale opinar!!

Mujer consigo misma

Como mamás, estamos muy acostumbradas a centrar toda nuestra atención en los hijos, la pareja, la mascota, los papás, los suegros… la lista es interminable.

Y quién queda al último?

YO misma!

Cuidado! Porque si sigues así, corres el peligro de que se vuelva crónico, como en la mayoría de las mujeres!

Romper ese patrón es sumamente importante, porque de no hacerlo corres el peligro de que, conforme se acumule esa práctica, un día quieras mandar todo a la goma, te sueltes llorando o explotes en furia total.

Y es lógico! Nadie puede soportar dar todo lo que es, interminablemente!

Si sigues haciéndolo así, llegará el momento en el que tu cuerpo te lo va a reclamar, tus finanzas se van a empobrecer y tus relaciones se van a disminuir porque estás enviando el mensaje, de:

Todos son más importantes para mí, que YO!!!

Antes de que eso suceda, haz un espacio en tu agenda y reserva un espacio para ti.

No tienes que hacer nada sofisticado ni costoso. Puedes apartar 2 horas para irte a bobear a una tienda, puedes ir a ver revistas, puedes encerrarte a darte un baño de tina sin que nadie te moleste, puedes irte a reír con unas amigas a un café, puedes ir al cine, puedes regalarte unas flores, puedes quedarte leyendo sin interrupciones, puedes salir al parque a caminar con tus audífonos y tu música favorita….

Reclama tu espacio y defiéndelo como una leona defiende a sus cachorros. Se trata de ti. Si tú estás bien, todo a tu alrededor estará bien. Necesitas cargarte de pilas y darte lo que necesitas. Si tu no cuidas de tus emociones, si tú no eres la guardiana de tu tiempo contigo, nadie más lo hará.

Aparentemente hay una gran nobleza en dedicarle todo a los demás, pero en realidad, no la hay. Tú vas primero. Aplica el principio de la máscara de oxígeno de los aviones: Hasta que tú no tengas la tuya bien colocada, no se la coloques al que está junto a ti, sea quien sea.

 

Artículo escrito por:

Heidi Rangel K

www.mejoratunegocioentiemporecord.com

Heidi Rangel K es coach de negocios para empresarios de micro empresas y es experta en psicología del desempeño óptimo.

El papel del papá en el parto

18 Dic

Llevo más de 3 años en esto de la maternidad, de la preparación al parto, de los blogs de crianza, apego, lactancia, parto… y generalmente siempre se habla del rol de la madre, de la fuerza femenina, de la violencia obstétrica, etc. Pero en realidad pocas veces he leído del importantísimo papel del papá y por esto quiero dar mi punto de vista.

Cuando entré a mi carrera – no se si ya les había comentado esto – yo quería ser ginecóloga, era mi sueño! Tuve eso en mente hasta que me tocó ser quien recibiera al bebé. Fui pasante en una clínica del seguro (IMSS), estaba yo en 6to semestre (si mal no recuerdo) y estuve un mes de “preguardias” en un hospital donde me “enseñaron” en práctica a recibir bebés. Es la típica escena que uno ve hasta en películas, la mujer acostada, en silla ginecológica, la luz muy fuerte, el anestesiólogo, ginecólogo, pediatra, enfermera (o en defecto de todo ello, los internos y pasantes en caso de hospitales de gobierno), pero más importante: la mamá sola!! Y bueno, qué decir que cuando nace el bebé, se lo lleva el pediatra, le hacen todo lo que le “tienen” que hacer, se lo enseñan a la mamá y lo dejan en cunero, solito.

¿Qué hizo esto en mi vida? Me quitó todas las ganas de ser ginecóloga. Algo se rompió en mi, no supe qué, hasta después, ya que me tocó ser la mamá entendí que el quitarle a una mamá a su bebé es algo que no va conmigo, y ver a una mamá sola parir a un bebé (entiéndase sola= sin su pareja) tampoco!

Me parece importante destacar aquí que el papel del papá debe ser de pilar, de estar, de apoyo incondicional, entregado, compañero y amor para su pareja cuando éstos, a su vez, están recibiendo a su bebé, JUNTOS ya que juntos lo procrearon, juntos deben recibirlo. El papá otorga fuerza, paz, compañía a la madre. Le da confianza a ella y a él le regala lo más preciado: admiración por su pareja de su capacidad de dar vida. Nunca volverá a ver a esa mujer igual. Habrá una admiración por ella que es única. Que yo considero que se ha perdido y debe fortalecerse. Si un hombre no ve a su mujer parir, se pierde de esa admiración por ella que el día de mañana les dará fuerza para lo que les traerá la vida, para mantenerse juntos, criar a sus hijos y amarse más, por ellos, por su familia, por su pareja, por su unidad.

Papá en el parto

Papá en el parto

En la sociedad que vivimos, machista, falta que el hombre valore a la mujer. Creo que si todos los hombres vieran a sus bebés nacer y reconocieran la valentía de su mujer al parir (sin importar si es parto o cesárea), serían muy diferentes las relaciones de pareja, habría más amor entre ellos. Al parir estando tu pareja contigo se crea una complicidad que no se puede romper tan fácil.

Como ya les comenté, la semana pasada mi hermana se convirtió en mamá. Deberían de ver a su marido después del parto, la ve diferente, con admiración y con respeto que sólo esa experiencia le podría haber dado. No quiero decir que no la admirara ni amara antes, pero maduró, esa mirada es diferente, hay más complicidad, entrega y respeto mutuo.

¡Para mamá es necesario tener a ese pilar suyo en la vida, para papá es necesario verse nacer padre, convertirse en padre de esa criatura, verla a ella convertirse en mamá y saberse parte de ese proceso de convertirse en familia! (sin importar si es el primero, segundo, tercer bebé)

Papás: no se pierdan esa experiencia.

Mamás: déjense acompañar.

¿Qué opinan?

Gracias por leer

Mi hermana es una madre!

17 Dic

Pues sí, así mero, no en mal sentido de la frase sino en el mejor sentido habido y por haber: se convirtió en madre!! El día 12 del 12 a las 12:12 llegó al mundo Luciano, su primer hijo y mi primer sobrino carnal.

No puedo expresar lo que esto ha significado para la familia. Es un momento mágico la llegada de otro bebé a casa (el mío llegó hace apenas 4 meses también!!). Ellos siempre renuevan y hacen crecer corazones. Cada uno se forja un espacio único y especial en el corazón de cada miembro de la familia. A mi, me convirtió en tía! (mi nena convirtió a todos mis hermanos en tíos y a mis papás en abuelos). Qué emoción me da!

Mi hermana es ahora una madre en toda la extensión de la palabra, entregada a su bebé, dedicada a él, preocupada por su bienestar, porque él siempre sepa lo mucho que lo ama… una transformación que no me hubiera imaginado jamás en tan poco tiempo y menos a su edad (22). Es una madre hermosa, mujer, esposa y hermana, pero ahora más que todo es MADRE de un pequeño divino que vino a cambiar vidas.

Te felicito muñeca por como has recibido a este pequeñín en tu corazón! Por tu decisión de traerlo al mundo de la manera que tu consideraste la mejor, un excelente trabajo de parto, en agua, tener a tu bebé en alojamiento conjunto y una lactancia entregada! Todo esto habla de tu compromiso como madre, del amor que pones a tu hijo anteponiendo tu propio miedo. Eres muy valiente. Muy admirable. Felicidades otra vez!pao y luciano

Déjame parir!

21 Ago

Hace ya mucho tiempo que no me doy un espacio para poder escribir… entre ser doctora, madre, esposa, empresaria… hay veces que es difícil poder ser y tener un espacio propio. Pero ahora aquí estoy porque creo que es importante compartir esta nueva experiencia en mi vida.

Hace poco más de 48 horas me convertí en mamá por segunda vez!!! Recibimos en la familia un hermoso niño y de ésto se trata mi relato hoy… de éste parto y el anterior…

Cuando me enteré que estaba embarazada por primera vez, recuerdo que mi primer pensamiento fue “quiero parto en agua” y no descansé hasta que encontré un médico con el cual vibrara yo, que supiera entender lo que yo quería y así conocí a José Luis y todo su maravilloso equipo. Ese embarazo fue muy diferente al segundo. Durante ese embarazo no trabajaba, le dedicaba mucho tiempo a leer cosas relacionadas con parto, crianza con apego, lactancia, yoga para embarazadas, curso psicoprofiláctico, etc… Éste embarazo fue tan diferente: trabajé hasta que me dieron mi incapacidad (42 días antes de la fecha probable de parto), no hice yoga para embarazadas, no tomé el curso psicoprofiláctico, no me di tiempo casi de nada porque no tenía ese tiempo!

Mi primer parto lo planeé cuidadosamente, quería que fuera en agua, en mi casa, con velas, flores, pan de plátano recién hecho, música especial… total, no dejé una sola cosa al “ahí se va!”… y dicen que si quieres hacer reír a Dios, le cuentes tus planes… no fue como yo quería… después de un trabajo de parto en la tina, hubo algunas cuestiones que me obligaron a salirme de la tina y posteriormente a irme al hospital para que me pudieran bloquear y ayudarme a sacar a mi nena. Recuerdo que cuando terminó mi parto le dije a mi doula “Moni, no lo logré” con lágrimas en los ojos. Me sentí muy triste de no poder realizar mi sueño de traer a mi nena al mundo en un parto dócil, en agua, con el menor sufrimiento de transición para ella.

Recuerdo que me preguntaba mucho porqué no había podido dejar a mi cuerpo parir como se debe, qué había bloqueado mi sabiduría interna de mujer, qué había hecho que mi miedo fuera más fuerte que mi voluntad. Culpé mi a mi entrenamiento de doctora, culpé a mi sociedad, el que mi mamá no hubiera podido parir y todos hubiéramos tenido que ser cesárea, culpé a mi útero por no contraerse apropiadamente… hasta que me di cuenta de que era miedo. No me dejé parir por miedo. Miedo a romper muchos esquemas que estaban incrustados en mi mente, miedo al dolor, a que por mi terquedad de querer un parto en agua no estuviera yo viendo los riesgos que ésto implicaba para mi y mi bebé… tantas cosas!

Ésta vez decidí trabajar sólo en eso. En mis creencias limitantes, y ésto es lo que pasó:

Fui el jueves de la semana pasada a mi chequeo de la frecuencia cardiaca fetal, acababa de ir al ultrasonido para revisar que la placenta y líquido amniótico estuvieran bien, donde me enteré que estaban de maravilla! Eso me tranquilizó y me resigné a seguir con mi panzota un poco más de tiempo. Mi gine me preguntó que cuándo nacería el bebé y yo, que siempre supe la respuesta, le dije “el sábado” (sin especificar qué sábado, pero muy segura que sería sábado!). Me sorprendí a mi misma de mi seguridad en la respuesta! Ahí dije “debo dejar a mi cuerpo ejercer su propia sabiduría, así que si me dice que será en sábado, así será y tengo que confiar en eso”.

El viernes fue un día normal, comida en casa de mi mamá, rica plática con la familia, nos regresamos a la casa finalmente a la rutina de siempre, darle de cenar a la nena, bañarla y acostarla. Mis contracciones de Braxton Hicks habían estado como siempre, así que yo estaba tranquila. A las 3:20 am me despertó una contracción más fuerte de lo normal. Desperté a mi marido y decidimos esperar un par de contracciones más. Me preguntó mi marido si ya era hora. Yo estaba asustada porque no me sentía preparada como la primera vez! Pero una vez más decidí dejar que mi cuerpo respondiera y sólo dije “Si te dijera que no, estaría en negación” así que nos preparamos ya para irnos al hospital. Llegamos y todo estaba listo, el equipo médico, con lo que me sentí tranquila. Por como me sentí me dijeron que ya era hora de meterme a la tina, si así quería yo (eran las 5 am), así que decidí que sí. Las contracciones disminuyeron un poco, pero fueron acrecentándose haciéndome incluso pedir un par de veces que ya me hicieran cesárea! no quería más dolor! jajaja Gracias a Dios no me hicieron caso! Mi marido no me vio lo suficientemente convencida y sabía que me arrepentiría después si en ese momento cedía. Estuve viendo el reloj cada ratito, lo cual hacía que el tiempo pasara más lento. Quería yo controlar las cosas, le preguntaba a todos que si no sabían como cuánto faltaba y la respuesta era “lo necesario!” , así que entendí que debía dejar de controlar todo. Cada contracción, mi doula me decía “abre, deja fluir”, así que lo único en mi mente era visualizar cómo debía abrir para dejar fluir. Eso me ayudó muchísimo! Dejarle el control a mi cuerpo. Cuando me revisaron por primera vez (y única), mi dilatación era de 8-9 (ya casi!! el objetivo es 10!!) y me di cuenta de que debía dejarme parir a mi misma, ya no ver el reloj, ya no intentar controlar, sólo visualizar la sabiduría de mi cuerpo… es difícil hacerlo aunque ya hayas tomado la decisión, hay que romper muchos esquemas…No volví a preocuparme (ni me acordé) por el impedimento de parir a mi niña por el dolor de mi útero de la vez pasada, no volví a considerar bloqueo ni cesárea ni nada, sólo dejar fluir, dejarme parir!

Puedo concluir que a partir de ese momento el tiempo pasó rápido, empezaron las contracciones más efectivas y por fin apareció mi muchachote, un hermoso niño de 4.3 kilos, cabezón, que a los 2 minutos ya estaba comiendo mientras nos manteníamos unidos por el cordón umbilical todavía, hasta que éste dejó de latir. Cuando llegó el momento de cortar el cordón, su papá lo hizo y yo estaba muy consciente de que ese sería el último momento en el que estaríamos así de unidos, por un lazo por el que lo mantuve con vida los últimos meses… Agradecí muchísimo esa oportunidad de verle a los ojos y decirle “TE AMO” mientras nos separaban. Algo que no pude hacer la vez pasada y si hubiera sido cesárea, menos hubiera podido!!!

pablo

A las pocas horas de haber parido, tomé un baño y preparamos a nuestro niño para regresar a casa con la princesa y estar en familia.

Al principio me sentía molida, como si me hubieran atropellado! Dormí muy poco, pero de todos modos me sentía bien. Ya incluso hoy, 48 horas posteriores al parto, me siento al 95%! Todavía tengo entuertos, pero ya muy pocos, ya bajó la leche y me siento más feliz que nunca de haber podido realizar la hazaña de parir, sin anestesia, sin prejuicios, sin miedos, sin limitantes mías ni de nadie!

Segundo bebé con problemas de cadera?

1 Jul

Hola! Hace mucho que no escribo, he estado como loca con todo en la casa, el trabajo, mi nena, el embarazo… Pero como ya empezó mi incapacidad, aquí ando de nuevo!

El otro día llevamos a la nena a su control de su cadera, ya desde hace un año nos la habían dado de alta, pero de todos modos es necesario seguir en observación anual unos años más… además de la cadera le revisaron sus pies (yo tenía el temor de que tuviera pie plano, pero no!!) y el doctor no perdió oportunidad para recordarme que este nuevo bebé que viene en camino también debe ser revisado a la brevedad, así que cuando nazca y estemos un poco más acoplados, será hora de llevarlo a sacar su radiografía y valorar si tiene o no su caderita luxada.

Lo he pensado muchas veces, tiene 25% de probabilidad de presentarla, pero la verdad ahorita ya con la experiencia que tengo de lo que se trata, viendo lo bien que le fue a mi nena y lo acoplados que estuvimos los dos papás y demás familiares en llevar a cabo su tratamiento como se debía, no me da el más mínimo temor de empezar a usar el arnés otra vez. De hecho hasta lo guardé por lo mismo!

Pero bueno, sea o no que tenga la luxación y displasia, voy a aprovechar para tomar videos de cómo poner el arnés, bañar al bebé, cargarlo, etc… todas las dudas que han salido a lo largo del tiempo que tiene mi blog, y que he visto que son muy frecuentes, quiero ayudar a más y más papás que se encuentran en la situación que yo ya viví. Es importante que ante esta cuestión estemos tranquilos y podamos ayudar a nuestros hijos lo mejor posible.

Por lo pronto, les agradezco mucho su lectura y les mando un gran beso!

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